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domingo, 20 de diciembre de 2015

HÉCTOR TIZÓN - RELATOS

"Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito..."
                                                                                                    Antonio Machado.        


    Héctor Tizón (escritor, periodista, abogado y diplomático), nació en Rosario de la frontera, provincia argentina de Salta, el 21 de octubre de 1929, y murió el 30 de julio de 2012 en Yala, Jujuy. Fue cónsul en Milán (Italia), y agregado cultural en México, donde se vinculó con los escritores Juan Rulfo, Ernesto Cardenal y Augusto Monterroso, entre otros. Viajó por el mundo como embajador y también como exiliado, aunque su lugar preferido estaba en la provincia de Jujuy. Publicó su primer libro de relatos en el año 1960 en México, titulado: "A un costado de los rieles". De este libro, los cuentos 'El llamado", y "Caballo viejo" son de los relatos que todo buen narrador quisiera haberlos escrito. Su obra fue traducida a los idiomas: francés, inglés, ruso, polaco y alemán. Abandonó la diplomacia en 1962, y regresó a su país para ocupar por breve tiempo un cargo público. Como escritor recibió varios premios, tales como el Gran Premio de Honor de la Sociedad argentina de Escritores, y del Fondo Nacional de las Artes; fue declarado ciudadano ilustre y recibió una medalla por su obra, labor y virtud de su extensa obra de gran importancia para la literatura universal. En Francia, lo distinguieron con la condecoración de Caballero de la orden de las Artes y las Letras, en 1996. Las historias contadas por este magnífico escritor, exceden cualquier regionalismo y folclore, y se centran en los problemas universales del hombre. Dijo Tizón sobre la forma de creación de sus cuentos: "generalmente un cuento se me da por medio de la imagen, no algo que veo con los ojos, sino una imagen que puedo prever, una imagen mental. El otro camino puede ser una frase cualquiera". Y sobre su oficio, el escritor habló de "herramientas que están en los almacenes universales del arte de escribir, y algunas que me he fabricado yo mismo adaptándolas a otras". Entre la novela y el cuento, Tizón prefería la intensidad y el límite propio del cuento, donde pareciera querer verter toda su potencia narrativa, no tanto en el argumento sino en la atmósfera, haciéndolo con parquedad magistral, en absoluto presuntuosa, sin derroche de palabras, contando la historia como si las palabras pudieran herir al lector, sin abusar de ellas. Su producción literaria en narrativa, novela y ensayo tiene dos momentos, antes y después de su exilio en España (donde trabajó en editoriales, diarios y revistas) destacándose entre otros títulos:: Cuentos completos, El viejo soldado, La casa y el viento, A un costado de los rieles, El cantar del profeta y el bandido, Sota de bastos, caballo de espadas, El hombre que llegó a un pueblo. Fuego en casabindo, Memorial de la puna, El traidor venerado, El resplandor de la hoguera, No es posible callar, El gallo blanco, La belleza del mundo. 

lunes, 6 de abril de 2015

Antonio Machado. Prosa y Romance.

  Antonio Machado ( Antonio Cipriano José María Machado Ruiz) en enero de 1912, publicó el cuento-leyenda "La tierra de Alvargonzález", en la revista Mundial Magazine, dirigida en París (Francia) por el poeta nicaragüense Rubèn Darío (Felíx Rubén García Sarmiento). La obra se inspira en la dureza de los campos de Soria, la Laguna Negra. Es un relato en prosa contado por un "paisano". 
      Poeta al fin, el gran vate sevillano sabía que podía escribir romances al estilo de la más pura tradición española, y quería hacerlo. De ahí que en el mes de abril de ese año, en la revista La lectura (Madrid), publicó la versión en romance de "La tierra de Alvargonzález", donde emplea frases de estilo épico, coplas populares, y sobre la premonición. En estas obras el idioma castellano fluye pleno en la pluma sin igual del autor de Campos de Castilla, que definía la poesía como "palabra en el tiempo", poesía profunda e intimista. "Ya nuestra vida es tiempo" escribe, un sendero a recorrer, a caminar.
      Así comienza el cuento-leyenda:
     "Una mañana de los primeros días de octubre, decidí visitar la fuente del Duero, y tomé en Soria el coche de Burgos que había de llevarme hasta Cidones". .. 
      Y de esta manera el romance:
        "Siendo mozo Alvargonzález
         dueño de mediana hacienda
         que en otras tierras se dice
          bienestar y aquí, opulencia"... 

sábado, 10 de enero de 2015

LOS POETAS Y EL FUEGO

  • FEDERICO GARCÍA LORCA, poeta español nacido en Fuentevaqueros - Granada, en 1896. 

De "Romancero Gitano":
            -"La luna tiembla en el cielo, sobre las tierras sin agua, mientras el verano siembra, rumores de tigre y llama".  (del romance "Thamar y Amnón").
            - "Cuando llegaba la noche, noche que noche nochera, los gitanos en sus fraguas, forjaban soles y flechas". 
             - "La media luna soñaba, un éxtasis de cigüeña, estandartes y faroles, invaden las azoteas". 
             -"Pero la Guardia Civil, avanza sembrando hogueras, donde joven y desnuda, la imaginación se quema". 
             -"¡Oh ciudad de los gitanos!, la Guardia Civil se aleja, por un túnel de silencio, mientras las llamas te cercan". ( del "Romance de la Guardia Civil española").
              -"Un bello niño de junco, anchos hombros, fino talle, piel de nocturna manzana, boca triste y ojos grandes, nervio de plata caliente, ronda la desierta calle". ( de: "Romance de San Gabriel").
              -"Juan Antonio el de Montilla, rueda muerto la pendiente, su cuerpo lleno de lirios, y una granada en las sienes, ahora monta cruz de fuego, carretera de la muerte". (Del romance "Reyerta").
              -"Preciosa tira el pandero, y corre sin detenerse, el viento - hombrón la persigue, con una espada caliente". (del romance:"Preciosa y el aire").
              
  • LEÓN FELIPE, poeta español nació en Tábara ( Zamora)  el 11 de abril de 1884, y murió en México el 18 de septiembre de 1968. De nombre: Felipe Camino Galicia, trabajó de idóneo de farmacia en distintos pueblos de su patria donde no había químico farmacéutico. 
De: "Versos y oraciones de caminante":
               -"Yo te veo, Señor, con un hierro encendido, quemándome la carne hasta los huesos...". 
             
  • ANTONIO MACHADO, poeta español, nació en Sevilla en 1875, y murió en Colliure (Francia). 
De su libro "Poesías":
               -"Teresa, alma de fuego, Juan de la Cruz, espíritu de llama...". 
               -"Soñé a Dios como una fragua, de fuego que ablanda el hierro..."
               -"Luz del alma, luz divina, faro, antorcha, estrella, sol...un hombre a tientas camina, lleva a la espalda un farol". 
De:"La tierra de Alvargonzález":
                -"Sobre el lar de Alvargonzález, está la leña apilada, el mayor quiere encenderla, pero no brota la llama. Acude el menor, y enciende, bajo la negra campaña, de la cocina una hoguera, que alumbra toda la casa...". 
De: "Consejos":
                  -"Anoche cuando dormía, soñé, ¡bendita ilusión!, que un ardiente sol lucía, dentro de mi corazón. Era ardiente porque daba, calores de rojo hogar, y era sol porque alumbraba, y porque hacía llorar". 
                  -"¿Siglo nuevo?. ¿Todavía llamea la misma fragua?. ¿Corre todavía el agua, por el cauce que tenía ?. Hoy es siempre todavía".
De: "Poesías y cantares".    
                  -"Creí mi hogar apagado, y revolví la ceniza...me quemé la mano". 
                 
  • PABLO NERUDA, poeta chileno. Nació en 1909 y murió en 1973. 
Del libro "Residencia en la tierra":
                   -"Más allá de la sangre y los huesos, más allá del pan, más allá del vino, más allá del fuego..." 
                  
  • RAFAEL ALBERTI poeta español nacido en Puerto de Santa María (Cádiz), en 1902.
                    -"Abandonando, dulce, sus altares, quemó ante ti una anémona votiva, la musa de los cantos populares". (de :"A Federico García Lorca, poeta de Granada").
                     -"Dorada, clara, de oro, flora de los fuegos, tu...". (De: "Cruz del viento, libro Marinero en tierra"). 
                      -"Tiritaba el toro. El fuego, era el moscatel negro...". "El fuego que los miraba, se puso más mortecino". (De:"Baladas y canciones del Paraná"). 
         
  • JOSÉ MARTÍ, poeta cubano nacido en 1853. Fue Cónsul uruguayo en Europa, entre muchas actividades de este preclaro escritor y diplomático, una figura universal.
                       -"Estrecha en su cárcel, la vida incendiada, en vidas se rompe, y en llamas y en lava". (De: "Ismaelillo"). 
                        -de Versos sencillos:
                         -" Brillan las grandes molduras, al fuego de la mañana..."
                          -"Mi verso es de un verde claro, y de un carmín encendido..." 
                          -"Para Aragón en España, tengo yo mi corazón , un lugar todo Aragón, franco, fiero, fiel, sin saña...".
                            -"Y va el convite creciendo, en las llamas de tus ojos...". 
                            -"El enemigo brutal, nos pone fuego en la casa, el sable en la calle arrasa, a la luna tropical...".
                             

  • FERNANDO de HERRERA, poeta español nacido en 1534, de la escuela poética sevillana.
                              -"Osé y temí ; mas pudo la osadía, tanto, que desprecié el temor cobarde. Subí a do el fuego más me enciende y arde, cuánto más la esperanza se desvía ". (Soneto 1).
                              

  • ÁNGEL de SAAVEDRA, duque de Rivas, poeta, dramaturgo y pintor español, nacido en 1791:
                               -" y tu invisible te alzas, ostentando de fuego una corona, cual rey del caos, que refleja y arde, con luz de paz y vida". (De:"El faro de Malta").       
       

  • JOSÉ  de ESPRONCEDA, poeta español nacido en Badajoz, en 1808.
                                 -"¡Salve llama salvadora del mundo, lengua ardiente de eterno saber...".(de Himno a la inmortalidad). 


  • GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER, poeta y periodista español, nacido en 1836. 
                                  -"Te vi un punto y, flotando ante mis ojos, la imagen de tus ojos se quedó, como la mancha oscura, orlada en fuego, que flota y ciega si se mira al sol". (De: Rimas XIV).

martes, 23 de diciembre de 2014

ANTONIO MACHADO. HOMENAJE A GARCÍA LORCA.

   Jorge Luis Borges, dijo cierta vez que: "Federico García Lorca era un poeta de utilería, solo se salvó porque Antonio Machado hizo sobre él un poema memorable". 
    Admiro al gran escritor argentino, quién escribió cuentos excelentes, ficciones, ensayos, novelas, y tradujo obras de la literatura universal, fue conferencista, autor de frases célebres recopiladas en varias publicaciones.   
     Sin compartir tal opinión, pienso que lejos de catalogar así de veras al poeta granadino, Borges habló de su admiración por el extraordinario vate sevillano. 
    Aparte de escribir, Antonio Machado gustaba de pasear y leer. En sus paseos llevaba siempre consigo una libreta, su cartera, donde anotaba aquello que observaba o que afloraba en su pensamiento, y que le podía servir al momento de escribir sus obras. "El poeta admira y calla". "piensa, canta o sueña". 
     El recuerdo de esos dichos ocurrentes de Borges, viene bien para volver a leer la poesía de Machado sobre García Lorca, "El crimen fue en Granada":


I
EL CRIMEN

Se le vio, caminando entre fusiles
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas, de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle a la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
—sangre en la frente y plomo en las entrañas—.
... Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada!—, ¡en su Granada!…

II
EL POETA Y LA MUERTE

Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
—Ya el sol en torre y torre; los martillos
en yunque, yunque y yunque de las fraguas—.
Hablaba Federico,
requebrando a la Muerte. Ella escuchaba.
«Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el eco de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban...
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!»

III

Se les vio caminar...
                   Labrad, amigos,
de piedra y sueño, en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:

el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!

viernes, 1 de enero de 2010

EL OTRO MACHADO

Era Manuel, hermano de Antonio.
Manuel Machado nació en Sevilla y murió en Madrid; fue licenciado en filosofía y letras, y poeta y dramaturgo.
Escribió con su hermano Antonio Machado, importantes piezas teatrales tales como Alma, Trofeos, y otras.
Su poesía es musical, de tono modernista, y en particular canta a su tierra andaluza.
He aquí un poema suyo titulado: "La hija del ventero"

La hija callaba, y de cuando
en cuando, se sonreía.
(Cervantes. Quijote )


"la hija callaba
y se sonreía."

Divino silencio,
preciosa sonrisa,
¿por qué estáis presentes
en la mente mía?

La venta está sola.
Maritormes guiña
los ojos, durmiéndose.
La ventera hila.

Su merced el ventero,
en la puerta, atisba
si alguien llega...El viento
barre la campiña.

...Al rincón del fuego,
sentada, la hija
-soñando en los libros
de caballerías-

En éste poema, "La hija del ventero", Manuel Machado alude al capítulo XVI de Don Quijote de la Mancha. Don Quijote luego de una de sus aventuras,llega maltrecho a una venta, ayudado por su escudero Sancho Panza. Allí son atendidos por el ventero, su mujer y su hija, una muchacha linda y agradable. Pero el poeta ha imaginado la vida de esta gente antes de la llegada de Don Quijote. Alude a Maritormes, moza asturiana muy fea, que servía en la venta y a quién Don Quijote, en un momento de locura,confunde con su Dulcinea.
Es una melancólica evocación del Quijote en un clima de sueños e ilusiones.

lunes, 27 de julio de 2009

Esperando Libros

"...Encuentro lo que no busco..." A.Machado. Proverbios y Cantares.
Todos los meses voy a las librerías. Converso menos que unos años pasados, con los amigos que me reciben contentos como yo, quizá porque nos parece que disponemos de menos tiempo para ello, y eso sea verdad, o no.
Miro los estantes llenos de libros, aunque no están los que procuro. Existen textos de auto ayuda -muchos - y los que refieren a épocas pasadas de este lugar, que tampoco me interesan:..." hoy dista mucho de ayer. Ayer es nunca jamás..." A. Machado.
Procuro algunas obras del galardonado escritor Sergio Pitol, nacido en Puebla (México) y me dicen que aquí nunca han llegado.
Busco un libro específico del escritor argentino Abelardo Castillo, y no hay.
-Nunca lo oí nombrar - me contestó un librero que lleva treinta años trabajando en ese ramo. -Dígame el titulo de algunas de las obras de ese escritor, -agregó- viendo mi expresión de extrañeza.
No hallo un libro de Héctor Tizón, el escritor argentino nacido y radicado en Yala (Jujuy-Argentina).
Hay mucha oferta de libros de autoayuda, y de guerras y revueltas. Yo quiero leer los cuentos excelentes de esos escritores. Entonces, debí encargarlos en el exterior : España, México, Estados Unidos, y hasta en Brasil.
Hace dos meses que estoy a la espera de los libros de Sergio Pitol. El distribuidor no los ha enviado todavía, me avisan de la librería europea.
Yo sigo a la espera. "...El que espera desespera, dice la voz popular..."A. Machado.
No tengo otra alternativa sino la de esperar.

domingo, 10 de mayo de 2009

ESCRIBIENDO

Trabajo a diario en la escritura de tres cuentos; un poco de tiempo para cada tema, y el tiempo parece no alcanzarme.
Hace un par de meses algo más, que los escribo y corrijo, sin haber avanzado aún hacia la finalización de alguno de esos temas.
Cada vez que retomo la escritura y los releo, encuentro algo para recortar, arreglar o cambiar.
Este género literario -el cuento breve- no es algo fácil para los escritores, y me gusta.
Algunos cuentos son de media cuartilla, otros llegan a diez, y la mayoría son de dos o tres, solamente.
Si este blog a veces no avanza como debería, es porque estoy escribiendo, a la manera de Camilo José Cela, es decir, de puño y letra, con papel, lápiz, y alguna goma cercana que poco uso, por la costumbre de hacer tachaduras.
Al decir de Antonio Machado:..."romero, para ir a Roma, lo importante es caminar...". Así lo hacemos.

jueves, 7 de mayo de 2009

SOLEMNIDADES

..."yo se que el necio se entierra,
con gran lujo y con gran llanto"...
José Martí. Versos sencillos.

Leyendo -por ventura- una obra del excelente escritor español Ignacio Aldecoa, supe que no le gustaban las solemnidades, las cosas hechas con solemnidad, las cosas solemnes.
A mi tampoco me gustan, nunca me han gustado.
José Ingenieros, escritor argentino, autor de "Las fuerzas morales", entre otras obras, remarcaba que todo hombre mediocre es solemne. Nada tiene valor para éste, si no se hace con solemnidad, lejos de la simplificación.

..."Sencilla, haz una cruz sencilla, carpintero"...escribió el poeta español León Felipe en sus "Versos y oraciones de caminante".

La sencillez no es algo que le sirva a la mediocracia, que la confunde con simpleza, llanura, y gusta del vuelo, de los ornamentos.
La sencillez sería,por lo tanto, algo opuesto, es decir, inherente a los hombres de cultura elevada.
De tal colección de en narrativa, me gustaron: el libro del español Ignacio Aldecoa, y del escritor argentino nacido y residente en Yala(provincia de Jujuy) Héctor Tizón; bastante de la obra de Augusto Monterroso, y como dice el título de un libro de éste escritor: lo demás es silencio.

Antonio Machado, en cuya obra está todo lo que se necesita para aprender y entender nuestro idioma castellano, en una de sus poesías escribió:
..."Prefiere la rima pobre
la asonancia indefinida
cuando nada cuenta el canto
acaso huelgue la rima.

Verso libre, verso libre...
Líbrate mejor, del verso
cuando te esclavice

La rima verbal y pobre
y temporal, es la rica..."

miércoles, 6 de mayo de 2009

¿ NO HAY NADIE EN LA ACADEMIA ?

Nadie contestó aún a mi aldabada.
La di mediante el envío de un correo electrónico a la Real Academia Española (RAE).
Imagino una escena :yo, tras llamar entusiasmado y expectante afuera luego del anuncio, esperando en vano, aunque sin perder la alegría porque al final, con respeto y delicadeza, puse en conocimiento de la Institución mayor de nuestra lengua, la existencia de este blog y sus finalidades que están expresadas en una de las primeras crónicas que lo componen.
El correo fue enviado el 6 de noviembre de 2008.
Yo cumplí mi parte. Al decir de García Lorca en uno de sus romances: ..."Me porté como quién soy..." en mi caso, como un oriental legítimo, (Oriental, por ser de la República Oriental del Uruguay).
Lo de "aldabada", va por las letras del poeta español Antonio Machado, en: "La casa de Alvargonzález", parte II, titulado:"El viajero": ..."Los dos hermanos oyeron, una aldabada en la puerta..."
Alguien me dijo que quizá en la Academia no le hagan caso a los correos electrónicos.
No hago conjeturas, prefiero la realidad: el envío del correo, y el silencio del otro lado.
Comento esta situación y cada cual sacará sus conclusiones.
Yo tengo las mías.

jueves, 1 de mayo de 2008

Algunos Recuerdos

Cuando comencé a escribir mis primeras poesías -no se porqué me decidí por ese género literario - el profesor ya estaba retirado. A mi pedido, leyó aquellos versos , me dijo que le gustaban, y se permitió darme unas orientaciones que las seguí sin dudar. Pero como hay momentos en nuestra vida que nos parece que podemos caminar sin preguntar si vamos por el buen camino, dilaté tanto el contacto con el profesor, que cuando quise retomarlo ya era tarde. Le tributé un artículo en un semanario y guardo un ejemplar del mismo, que por su contenido, tuvo buena repercusión en el ámbito intelectual del lugar.

Siempre me acuerdo del mejor profesor de Idioma Español que he conocido, y me siento orgulloso de haber sido uno de sus alumnos.

Era delgado, enjuto, vestía chaqueta y pantalón azul marino, camisa blanca , corbata a rayas rojas y azules, y zapatos negros muy pulcros. Fumaba un cigarro tras otro durante las clases en el aula, y para impartir la enseñanza del idioma, se valía de una pizarra negra, tizas blancas y de su sabiduría sin par.

Solía recibir directamente de España, los textos del idioma y los diccionarios de la Academia, y asombraba a todos por su vasto conocimiento, tanto, que la gente le hacía preguntas en la calle para despejar sus dudas sobre la materia, y hasta le dieron un espacio televisivo para que desde allí siguiera enseñando.

El a todo eso accedía con gusto, pero con la misma responsabilidad y luminosidad que lo caracterizaban, en una época en que estaba disminuido físicamente, y yo creo que como se trataba de un ser humano raro, acercado a lo que conocemos por genios, y que hacen de la modestia y la despreocupación por sí mismos algo constante, en la vorágine de la vida cotidiana esa situación no fue percibida a tiempo de protegerlo y de cuidarlo como era debido, y se merecía.

Su poeta preferido era Antonio Machado. Lo recuerdo escribiendo en la pizarra : ..."el chubasco arrecia..." para analizar la oración aprovechando los versos del poeta.

A veces, en alguna reunión de amigos, le gustaba recitar la poesía del vate de Sevillla, dedicada a Don Francisco Giner de los Ríos :..." Como se fue el maestro, la luz de la mañana me dijo : ya van tres días que mi hermano Francisco no trabaja..." y ponía énfasis en los versos :..." ¡ Yunques sonad; enmudeced campanas !..."

Una tarde que andaba yo recorriendo las librerías céntricas de Montevideo, vi en oferta un libro sobre filosofía, de Francisco Giner de los Ríos. Como tenía marcado un precio muy bajo (menos de lo que cuesta en la actualidad un pasaje de ómnibus urbano ) pregunté por el ejemplar y me confirmaron lo que costaba, que no tenía nada que ver con su valor, que considero inestimable (no hay que confundir valor y precio, decía Machado). Demás está decir que lo adquirí en el momento, y nuevamente me acordé con cariño del profesor de Idioma Español. Creo que vale la pena compartir un poco de buenos recuerdos que tienen que ver con nuestro gusto por el idioma y la literatura, y la evocación de quienes nos ayudaron con sus conocimientos, en este caso el profesor, que como decía A. Machado sobre Francisco de Icaza, no era profesor de energía, y que como el olivar, mucho fruto llevaba, poca sombra daba.

lunes, 18 de febrero de 2008

Cuando hallamos el libro casualmente

Los escritores, si no estamos dedicados al proceso creativo en algún momento de cada jornada, es seguro que tendremos un libro abierto en nuestras manos, que quizá lo hemos leído y releído, pero quién sabe por qué motivos, nos parece que hallamos siempre algo nuevo en él, que aprendemos un poco más en sus paginas: "mis muy amados libros..." decía A. Machado, y es verdad.
Una tarea difícil pero fascinante, es la de conseguir un ejemplar de un libro que nos interesa tenerlo y leer, y no lo hallamos. Aquí hay una diferencia marcada, en lo que respecta a tener la publicación, saber que está con nosotros, que la hemos ubicado con cuidado en el estante de la biblioteca para leerlo cuando podamos, y el acto en sí de su lectura, que es otra cosa.Puede pasar un tiempo antes de que resolvamos darle una mirada superficial, de entrar de lleno a la lectura porque preferimos hacerlo en un momento especial, o por el contrario, lo abrimos y lo leemos como se debe.
Lo malo es cuando se estrecha el camino que podría llevarnos a encontrarlo. Cuando nos dicen que no lo conocen, que estuvo un tiempo pero que la editorial no volvió a reeditarlo, y cuando sentencian que será muy difícil hallarlo por el tiempo transcurrido y los pocos ejemplares que se pusieron en plaza. Nos invade la desazón, pero a la vez eso nos impulsa a no bajar los brazos, a continuar con la insistencia de un hallazgo fantástico, y eso se convierte en acicate para que seamos más insistentes y no abandonemos la búsqueda.
Me ocurrió con un libro de Augusto
Monterroso. Recorriendo la feria del libro en Montevideo, los distintos espacios de las editoriales, y consultando de vez en cuando un apunte que no me dejara apartarme de hallar las publicaciones que me interesaban, me detuve ante un libro del escritor, una colección de sus relatos que se ofrecía en una obra de portada llamativa. Lo observé un momento, no se porqué no me acerqué y lo examiné más detenidamente, lo ciento es que seguí adelante y aquel instante se me olvidó. Pasados unos años, no muchos, supe que aquel libro me interesaba , y comencé el proceso que es cuesta arriba, de encontrar un ejemplar del mismo, y por más que busqué en todo Montevideo, no lo hallé siquiera en la venta de usados. Si por ventura aparece un ejemplar usado y en buen estado, lo reservaremos para usted, me decían hasta con un aire de poca esperanza, los buenos libreros amigos y aquellos a los que iba en esa cruzada conociendo.
Pero todo fue en vano, el momento de comprar el libro fue aquel en la feria, y estuvo ante mis ojos, nuevo y a mi alcance, solo bastaba decirle a quién vendía, mi interés por comprarlo. La persona apartaría un ejemplar, le adicionaría un marcador de páginas, lo pondría en un
saquito de nailon con letras coloridas, haría la factura, yo lo pagaría y saldría con el, sencillamente. Mi distracción evitó ese proceso simple, pero que luego no pude hacerlo, ya era tarde.
Como aquí no vale lamentar lo pasado, me acordé de un familiar que está en Europa. Ya lo había ubicado al libro en una librería lejana, y solo me restó esperar la llegada del correo- Dos meses después, me parecía irreal tener al libro ante mis ojos, verlo de la misma forma que estaba en venta en la feria, y eso me sirvió de experiencia. Ahora, cuando voy a algún evento donde los libros se exhiben y están a la venta, no mido el tiempo para recorrer con calma y mucha atención las distintas publicaciones, para evitarme todo el proceso de salir a una procura que a veces vence toda nuestra energía puesta en el afán de recomponer alguna cosa.
Quienes hemos pasado por este proceso, y aún no siendo un libro el objeto de nuestra búsqueda, sino un calzado, una vestimenta, etc...comprenden lo que les he escrito ahora, como siempre, de manera espontánea, sin previos apuntes ni ideas preconcebidas, porque así la escritura me parece más auténtica, en estos casos, menos calculada, las ideas surgen en la pantalla tal como en nuestro intelecto, y eso vale, si es que algo vale.
La enseñanza extraída, a la vez, es que pese a todos las vallas que vamos encontrando en la senda que seguimos en alguna procura bien intencionada, no debemos desalentarnos, por aquello dicho por el mismo A. Machado, de que se hace camino
únicamente al andar.






miércoles, 13 de febrero de 2008

Los poetas y la tierra

Hago un tiempo, por auténtica necesidad de lector que acostumbra a releer las obras que ama de nuestra lengua castellana, y en forma espontánea elijo en mi biblioteca los libros de poesía, un género literario que se mantendrá vigente por siempre, por más que algunas voces agoreras llegaran a decir que el hombre actual no tiene tiempo y tampoco mucho interés en su lectura. De las obras de los buenos poetas he aprendido mucho, y es por eso que en forma improvisada, estampo aquí algunos fragmentos de poesías que mencionan a la tierra, así como ya lo he hecho en relación al agua. He aquí lo que recuerdo al respecto:

-José Martí, el preclaro escritor y poeta, en sus Versos Sencillos escribió: "Estimo a quien de un revés, hecha por tierra a un tirano..."
o lo siguiente: "Con los pobres de la tierra, quiero yo mi suerte hechar..."
"Oigo un suspiro, a traves, de las tierra y la mar..."
"Yo se que el necio se entierra, con gran lujo y con gran llanto, y que no hay fruto en la tierra..."
"Yo he visto el oro hecho tierra..." entre otras estrofas que aluden al tema del título.
Antonio Machado, el poeta sevillano, también nos deleita con su poema genial :"La tierra de Alvargonzález" escrito para probar que podía escribir a la manera de los poetas más antiguos, pero imprescindibles en el momento procurar cualquier antología. Nos dice el gran poeta:"Feliz vivió Alvargonzález, en el amor de su tierra..."
"Un buhonero, que cruzaba aquellas tierras errante..."
"La tierra de Alvaragonzález se colmará de riqueza, y el que la tierra ha labrado no duerme bajo la tierra..."
"Y en todas partes he visto, gentes que danzan o juegan, cuando pueden, y laboran sus cuatro palmos de tierra..."
"Son las tierras, soleadas, anchas lomas..." y podría seguir citando con gusto algunos otros pasajes de la obra del poeta, pero quedaré por aquí.
Rafael Alberti, el extraordinario poeta de Puerto de Santa María-Cadiz, escribió entre sus tantas obras, "Marinero en tierra", recordemos algunos pasajes:
"Gimiendo por ver el mar, un marinerito en tierra..."
"-?Adonde vas marinero, por las callles de la tierra..."
"Si mi voz muriera en tierra, llevadme al nivel del mar..."
En !Homenaje a don Luis de Góngora y Argote " escribió:"Luchando, prisionero en la nocturna cárcel de la umbría, que, fijo el pie en la tierra..."
De su obra:"Entre el clavel y la espada" recordamos :"Dura es la tierra y, obstinadamente, dura la piel del tiempo que pisamos...!
De su obra:"Pleamar" nos acordamos: "Te vas, dejando playa, tierra que te ha tenido---"
Los poetas también nos deleitan con sus versos que dicen de otros elementos, el aire, el fuego, en fin , excelentes temas para recordar y saber como andamos de memoria. Estimo que pòr ahora está excelente.

lunes, 24 de diciembre de 2007

La búsqueda de las palabras

Flaubert decía en sus cartas, de sus noches de vigilia, casi desesperado por encontrar la palabra adecuada, la que le faltaba para continuar como quería, sus obras literarias. Pasaba meses en esa procura, que no lo dejaba avanzar, lo que podría parecer algo exagerado, pero que no lo es.

La tarea de pulir, burilar, si es posible adaptar estos términos al ejercicio extraordinario y también cansativo de corregir lo ya escrito, si uno no se da por satisfecho, seguramente gastará hojas y tinta con la esperanza de acercarse a la narración procurada.

Antonio Machado decía que una vez terminada alguna obra suya, no volvía sobre la misma, y la entregaba al juicio de los lectores porque el momento en que se escribe nada tiene que ver con el que corresponde a las revisiones.

Pero nuestra lengua castellana por suerte es tan rica, tan vasta, que nos permite: escribir de corrido un texto, retocarlo lo suficiente y darlo por concluido, o por el contrario, con diccionario en mano ir hilvanando palabra a palabra, frase a frase el texto que escribimos para los demás.

Como me gusta escribir a mano, sintiendo realmente la sensación gratísima de la escritura, a veces las ideas deben aminorar su ritmo, y el tiempo de creación se hace más largo.

Entonces, están esperando para su desarrollo, no menos de diez temas, y están en el proceso de creación otros tantos, y puedo sentirme como Flaubert, algo preocupado porque me falta el tiempo, y porque el tiempo pasa . . .

Enseguida me conformo pensando que las ideas están, los temas también y solamente me resta cada día llevarlos al papel lo que significa: Leer menos, ver menos deportes por televisión, demorar el encuentro con amigos, aunque estos saben en las cosas que ando, es decir, tratando de las cosas de la literatura.

Cuando le preguntaron a Borges que entendía por alguna literatura determinada (a esa que insisten en ponerle calificativos) el hombre sabio contestó: "Solamente conozco buena y mala literatura"

Es indudable que a los lectores nos gusta la buena literatura, algo de García Márquez, un poco de Monterroso, a veces mucho de lo escrito por los clásicos poetas castellanos (Fray Luis de León, Luis de Góngora, Garcilaso, Lope de Vega), un poco más acá: García Lorca, Salvador Díaz Mirón, Jorge Manrique, Rafael Alberti, León Felipe, entre otros, y los textos exquisitos de Ramón del Valle Inclán, Unamuno y algunos otros que podría citar que a la vez de gustarnos, han contribuido a la difusión de nuestra lengua castellana, todos con sus estilos propios pero con un amor común por la palabra.

Días atrás, recorriendo una calle donde se suceden las librerías ofreciendo textos nuevos y usados, me deparé casualmente con un libro cuyo autor comentaba una a una las poesías que constituyen la obra completa de Antonio Machado y cuyo subtítulo no podía ser mejor: Solo palabra en el tiempo.

Recordé el poema donde el gran poeta sevillano dice: "Ni mármol duro y eterno, ni música ni pintura, solo palabra en el tiempo.

Me sentí feliz por el hallazgo, y no dudé en adquirir el libro que considero una raridad.

Un par de meses antes, recorriendo una feria cercana al puerto de
Montevideo, una mañana de sábado, ya pasada la una de la tarde (la hora en que los feriantes van recogiendo sus mercancías), un vendedor de discos de vinilo exhibía un larga duración de León Felipe (el poeta recitaba sus Versos y oraciones de caminante). Nunca imaginé que encontraría allí algo tan valioso y como no podía ser de otra manera, adquirí el disco que la tecnología moderna me posibilitó pasarlo luego a un disco compacto. Cuando tengo tiempo escucho de la propia voz del poeta versos tales como: "Nadie fue ayer, ni va hoy, ni irá mañana por este mismo camino que yo voy" y también disfruto cuando recita "Vencidos": "Por la manchega llanura, se vuelve a ver la figura de Don Quijote pasar ..." .

Cuando esto ocurre, en la medida que me corresponde, me siento feliz de escribir de vez en cuando alguna poesía, y batallar amorosamente (su amoroso batallar decía
Felipe) procurando la creación de mis temas.