miércoles, 1 de julio de 2015

Rafael Alberti - Canción 8

Canción 8
           
Hoy las nubes me trajeron,
volando, el mapa de España.
¡Qué pequeño sobre el río,
y qué grande sobre el pasto
la sombra que proyectaba!

Se le llenó de caballos     
la sombra que proyectaba.
Yo, a caballo, por su sombra
busqué mi pueblo y mi casa.   
                                                 
Entré en el patio que un día 
fuera una fuente con agua.
Aunque no estaba la fuente, 
la fuente siempre sonaba.
Y el agua que no corría
volvió para darme agua. 
 
(De: Baladas y canciones del Paraná)

      Rafael Alberti, (Rafael Alberti Merello, 1902-1999)  poeta español, andaluz de El Puerto de Santa María (Cádiz), fue primero pintor, y luego poeta. Formó parte de la "Generación del 27". Obtuvo varios premios literarios, entre ellos, el Premio Nacional de Literatura en 1925 por su obra "Marinero en tierra", otorgado por el jurado que integraron Antonio Machado, Ramón Menéndez Pídal y Gabriel Miró; en 1980 recibió el Premio Nacional de Teatro; en 1983 fue galardonado con el Premio Cervantes. Se inicia en el neopopularismo, buscando su inspiración en el folclore, pero aportando la influencia del poeta español Luis de Góngora y Argote. Luego pasa al superrealismo. Fue un poeta de gran colorido, sentido de la música, y nostalgia andaluza. 
      En este poema  (Canción 8) predomina el tema del desarraigo, visto éste último con profundo desconsuelo. Con dolor y nostalgia, tales las palabras escritas al respecto por el propio poeta. 
       Alberti vivió un tiempo en  Buenos Aires, y en la estancia El totoral, de Córdoba (Argentina), y también en el balneario Punta del Este, de la República Oriental del Uruguay, donde escribió su obra: "Poemas de Punta del Este" (1945-1956). Aún existe en esa ciudad el chalet que fuera su residencia familiar. 

lunes, 6 de abril de 2015

Antonio Machado. Prosa y Romance.

  Antonio Machado ( Antonio Cipriano José María Machado Ruiz) en enero de 1912, publicó el cuento-leyenda "La tierra de Alvargonzález", en la revista Mundial Magazine, dirigida en París (Francia) por el poeta nicaragüense Rubèn Darío (Felíx Rubén García Sarmiento). La obra se inspira en la dureza de los campos de Soria, la Laguna Negra. Es un relato en prosa contado por un "paisano". 
      Poeta al fin, el gran vate sevillano sabía que podía escribir romances al estilo de la más pura tradición española, y quería hacerlo. De ahí que en el mes de abril de ese año, en la revista La lectura (Madrid), publicó la versión en romance de "La tierra de Alvargonzález", donde emplea frases de estilo épico, coplas populares, y sobre la premonición. En estas obras el idioma castellano fluye pleno en la pluma sin igual del autor de Campos de Castilla, que definía la poesía como "palabra en el tiempo", poesía profunda e intimista. "Ya nuestra vida es tiempo" escribe, un sendero a recorrer, a caminar.
      Así comienza el cuento-leyenda:
     "Una mañana de los primeros días de octubre, decidí visitar la fuente del Duero, y tomé en Soria el coche de Burgos que había de llevarme hasta Cidones". .. 
      Y de esta manera el romance:
        "Siendo mozo Alvargonzález
         dueño de mediana hacienda
         que en otras tierras se dice
          bienestar y aquí, opulencia"... 

lunes, 2 de marzo de 2015

MACONDO

   Macondo, el pueblo ficticio de los personajes de Gabriel García Márquez en su memorable novela "Cien años de soledad" (1965), fue mencionado por primera vez en su libro "La hojarasca" (1955) una novela corta con rastros de realismo mágico. También es nombrado en el libro de cuentos titulado: "Ojos de perro azul". El cuento que cierra esta obra es "Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo", tratándose de una magnífica narración lanzada en 1972.
        El célebre escritor colombiano, Premio Nobel de Literatura en 1982, menciona de forma repetida a Macondo  en "El coronel no tiene quien le escriba" (1961), una novela corta considerada una obra excepcional en la historia de la literatura latinoamericana, escrita por el recordado Gabo en la ciudad de París, en tiempos que no atravesaba por una  buena situación económica. Macondo aparece también en el libro de cuentos  "Los funerales de la mama grande" (1962) y en su  tercera novela; "La mala hora" (1962), 
        Mucho se ha hablado respecto del origen de Macondo. ¿De donde habría sacado el ilustre escritor ese nombre que hasta hoy parece ser el de un pueblo real?. Esa pregunta la contestó el propio Gabriel García Marquez en el libro autobiográfico "Vivir para contarla" que publicó en el año 2002, diciendo que Macondo era el nombre de la única finca bananera que había en la ruta hacia Aracataca, y que sin tener certeza de su origen, siendo niño cuando acertó a pasar en tren por el lugar en compañía de su madre en un viaje de regreso a Aracataca, vio colocado en el portón de acceso a ese sitio, un cartel donde estaba escrito justamente: "Macondo". Dijo que le llamó la atención desde los viajes que hacía con su abuelo, aunque solo había descubierto cuando adulto, que le gustaba su resonancia poética.

sábado, 21 de febrero de 2015

Anécdota sobre León Felipe-J.R.Jiménez.

León Felipe vivía cerca de la casa de Juan Ramón Jiménez Mantecón, nacido en Moguer, (Huelva-España) en 1881. El autor de "Platero y yo" le llevaba tres años de edad. Felipe Camino Galicia de la Rosa, tal el nombre del autor de "Rocinante", nacido en Tábara  (Zamora-España) en 1884, había escrito sus primeros poemas bajo el título de: "Versos y oraciones de caminante" y necesitaba que alguien con autoridad en la poesía leyera su manuscrito y le diera una opinión para aquilatar el valor literario de su trabajo. Cierto día fue hasta la morada de J.R.Jiménez, golpeó y salió a recibirle el propio dueño de casa, a quién el novel poeta le explicó el motivo de su presencia allí y le entregó los versos. Jiménez lo escuchó en silenció y así recibió los trabajos al par que cerró su puerta. León Felipe esperó que pasaran dos semanas y se animó a ir por la evaluación de su vecino ilustre. Éste  abrió la puerta, le devolvió su trabajo sin decirle palabra, y se encerró nuevamente. León Felipe quedó desilusionado y triste, y hasta llegó a pensar en dejar la escritura. Sin embargo, su fuerza interior y personalidad le permitieron tornar esa decepción en aliciente para seguir adelante con su labor intelectual, hasta que un día encontró su lugar en el mundo literario. Se dijo de Jiménez, que era un hombre frágil y tímido. Este gran poeta, en 1956 obtuvo el Premio Nobel de Literatura. 

domingo, 25 de enero de 2015

MANUEL MACHADO

  Felipe IV 
                        
Nadie más cortesano ni pulido
 que nuestro rey Felipe, que Dios guarde,
siempre de negro hasta los pies vestido.
                  
 Es pálida su tez como la tarde;
cansado el oro de su pelo undoso, 
y de sus ojos, el azul, cobarde.

Sobre su augusto pecho generoso
 ni joyeles perturban ni cadenas
el negro terciopelo silencioso.

 Y, en vez de cetro real, sostiene apenas,
con desmayo galán, un guante de ante
la blanca mano de azuladas venas. 



         Manuel Machado, nació en Sevilla (España) en el año 1844, y murió en Madrid en 1947. Perteneciente al Modernismo, se licenció en filosofía y letras, y fue poeta, narrador y dramaturgo. Escribió importantes piezas de teatro, algunas en colaboración con su hermano Antonio. Sus principales obras fueron: "Trofeos", "Alma", "Caprichos", "La Lola se va a los puertos", etc... 
          Canta en particular a su Andalucía, y su poesía es de tono modernista y musical. También se destacó en el género narrativo. Actualmente, es posible encontrar su libro de "Cuentos completos". 
         -   De su obra titulada: "Alma", el poema "Felipe IV" es de influencia simbolista y parnasiana, combinando en sus tercetos la delicadeza de la descripción física del rey, con alusiones morales certeras. Felipe IV, Rey de España de 1605 a 1665, comienza su gobierno en 1621. Dedicado a las diversiones, no supo imprimir una dirección personal a los asuntos de Estado. Vivió en una época de guerras, miseria y profundo desengaño. En esta descripción se nota el espíritu barroco, y parece inspirada en uno de los retratos del monarca pintado por   Diego Velásquez (Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, pintor sevillano del período barroco). 

sábado, 24 de enero de 2015

AMADO NERVO. POESÍA: SI TU ME DICES: ¡VEN!

Si tú me dices: ¡Ven!


 Si tú me dices: "¡ven!", lo dejo todo... 
No volveré siquiera la mirada,
para mirar a la mujer amada...
Pero dímelo fuerte, de tal modo,

que tu voz, como toque de llamada,
vibre hasta el más íntimo recodo,
del ser, levante el alma de su lodo,
y hiera el corazón como una espada.

Si tú me dices:
"¡ven!", todo lo dejo...
Llegaré a tu santuario casi viejo,
y al fulgor de la luz crepuscular;

más he de compensarte mi retardo,
difundiéndome, ¡oh, Cristo!, como un nardo
de perfume sutil, ¡ante tu altar!.





         El poeta mexicano Amado Nervo, cuyo nombre verdadero era Juan Crisóstomo Ruiz de Nervo y Ordaz, nació en Tepic, Nayarit, en 1870. Fue escritor, poeta y diplomático. Perteneciente al modernismo, su obra en el género poético cobra una relevancia fundamental. Se destacan entre otras: "Perlas negras", "Serenidad", "Plenitud", y "La amada inmóvil". De su magnífica producción lírica, elegimos el poema titulado: "Si tu me dices: ¡Ven!. 


 Algunas frases de Nervo: 
  • "El signo más evidente de que se ha encontrado la felicidad, es la paz interior".     
  • "¿Porqué aguardas con impaciencia las cosas?. Si son inútiles para tu vida, inútil es también aguardarlas. Si son necesarias, ellas vendrán, y vendrán a tiempo".    
  • "Si eres orgulloso conviene que ames la soledad. Los orgullosos siempre se quedan solos"   
  • "Las almas superiores no tienen miedo más que de una cosa: de cometer una injusticia".

          Este gran poeta, murió en Montevideo (República Oriental del Uruguay), el 24 de mayo de 1919, a la edad de 48 años. Cumplía funciones de Ministro Plenipotenciario de México. Se hallaba hospedado en el magnífico edificio Parque Hotel, ubicado en el barrio Parque Rodó, en la rambla montevideana frente a una playa del Río de la Plata. 

jueves, 15 de enero de 2015

JULIO RAMÓN RIBEYRO. CUENTOS

  Cierto día que pasé por la librería para saber si había llegado alguna novedad literaria, el amigo librero me condujo hasta el estante de los libros de literatura latinoamericana y me entregó un ejemplar flamante de Cuentos Completos del escritor peruano Julio Ramón Ribeyro. Más tarde, salí a la calle con mi compra del libro de muchas hojas, todas con excelentes relatos que fui leyéndolos de a poco para disfrutar mejor esa obra total en narrativa breve. 
              Julio Ramón Ribeyro Zúñiga, nacido en 1929 en Santa Beatriz (Lima-Perú), fue un escritor considerado de los mejores cuentistas hispanoamericanos del siglo XX, perteneciente a la llamada generación del 50. 
               Estudió Letras y Derecho en la Universidad Católica del Perú. Su primer libro fue escrito en París (Francia), donde fue Agregado Cultural peruano, también Delegado Adjunto de la UNESCO, y Embajador del Perú ante dicho organismo. Desde 1993, se estableció definitivamente en Lima.
               Entre otros, recibió el Premio Nacional de Literatura, Premio Nacional de la Cultura y el premio Juan Rulfo de Literatura.
                Su obra literaria fue traducida a varios idiomas, y además de cuentos, escribió novelas, ensayos, teatro, y fue periodista. 
                Ribeyro dijo:"en cada lector futuro, el escritor renace". "El gran error de la naturaleza humana es adaptarse. La verdadera felicidad está construida por un perpetuo estado de iniciación constante". 
               Entre sus obras se destacan: " Prosas apátridas", "La tentación del fracaso", "Cambio de guardia", "La palabra del mudo" y "Cuentos completos".