EL OTRO MACHADO

,
Era Manuel, hermano de Antonio.
Manuel Machado nació en Sevilla y murió en Madrid; fue licenciado en filosofía y letras, y poeta y dramaturgo.
Escribió con su hermano Antonio Machado, importantes piezas teatrales tales como Alma, Trofeos, y otras.
Su poesía es musical, de tono modernista, y en particular canta a su tierra andaluza.
He aquí un poema suyo titulado: "La hija del ventero"

La hija callaba, y de cuando
en cuando, se sonreía.
(Cervantes. Quijote )


"la hija callaba
y se sonreía."

Divino silencio,
preciosa sonrisa,
¿por qué estáis presentes
en la mente mía?

La venta está sola.
Maritormes guiña
los ojos, durmiéndose.
La ventera hila.

Su merced el ventero,
en la puerta, atisba
si alguien llega...El viento
barre la campiña.

...Al rincón del fuego,
sentada, la hija
-soñando en los libros
de caballerías-

En éste poema, "La hija del ventero", Manuel Machado alude al capítulo XVI de Don Quijote de la Mancha. Don Quijote luego de una de sus aventuras,llega maltrecho a una venta, ayudado por su escudero Sancho Panza. Allí son atendidos por el ventero, su mujer y su hija, una muchacha linda y agradable. Pero el poeta ha imaginado la vida de esta gente antes de la llegada de Don Quijote. Alude a Maritormes, moza asturiana muy fea, que servía en la venta y a quién Don Quijote, en un momento de locura,confunde con su Dulcinea.
Es una melancólica evocación del Quijote en un clima de sueños e ilusiones.

ESTUVIERON AQUI

,
RAFAEL ALBERTI, el poeta de Puerto de Santa María - Cádiz - residió un tiempo en Punta del Este, la península privilegiada por la naturaleza de ésta República Oriental. Allí escribió, precisamente, sus " Poemas de Punta del Este". Fue una etapa particular de su vida, de añoranzas de su lugar, tal como plasmó en un poema de su libro " Baladas y canciones del Paraná " :
"...Yo, a caballo, por su sombra
busqué mi pueblo y mi casa.
Entré en el patio que un día
fuera una fuente con agua.
Aunque no estaba la fuente,
la fuente siempre sonaba.
Y el agua que no corría
volvió para darme agua ."
Se sentía Marinero en tierra, lejos de lo suyo, diciendo en versos:
"...Si yo nací campesino,
si yo nací marinero,
por qué me tenéis aquí..."
Este andaluz, que se dedicó primero a la pintura, y después a la poesía, integraba la "Generación del 27 ". Recibió el Premio Nacional de literatura " en 1925, y después otros galardones, siendo el último, el "Príncipe de Asturias".
Se inició en el neopopularismo, buscando en el folclore su inspiración, aunque con influencias de Luis de Góngora. Después, pasó al superrealismo.
En su obra hay un gran colorido, sentido de la música, y nostalgia andaluza.

PABLO NERUDA, el gran poeta chileno, autor entre otras obras literarias de : "Veinte poemas de amor y una canción desesperada " , residió por cierto tiempo en Atlántida, un balneario oriental muy próximo a Montevideo.
Allí, en un confortable chalet cedido por amigos, situado en una franja costera poblada de árboles, cerca del mar, tuvo tranquilidad para descansar y escribir.

JUAN PARRA DEL RIEGO, extraordinario poeta peruano, llegó un día a Montevideo y se quedó para siempre.
Se casó con una oriental y dio continuidad a su obra literaria.
Disfrutó de tardes excelentes de fines de semana en las canchas y el estadio de fútbol, cuando la técnica y el arte de ese deporte, tenía en los jugadores orientales sus exponentes más significativos de la época.
Vio jugar al futbolista y atleta oriental Isabelino Gradín - uno de los mejores de todos los tiempos - y quedó tan admirado de su calidad que en sus famosos Polirritmos, incluyo uno memorable sobre el talentoso Gradín, titulado Polirritmo Dinámico.
En el Parque Rodó, (hermoso barrio montevideano) hay una calle que lleva el nombre de éste poeta de la bella tierra incaica.

GABRIELA MISTRAL, poeta chilena que obtuvo el premio Nobel de literatura, solía visitar la capital oriental; aquí se reunía con sus amigas poetas, la argentina Alfonsina Storni, y la oriental Juana de Ibarbourou.
Lucila Godoy Alcayaga -tal el nombre real de Gabriela Mistral - es recordada por nuestro pueblo en un monumento emplazado en un espacio público, enfrente a la costanera y la playa de Pocitos.

JORGE LUIS BORGES, el gran escritor y poeta argentino, autor de grandes obras literarias tales como " El Aleph " conocía Montevideo igual que varios lugares del interior oriental.
Tenía amigos y familiares de ésta nacionalidad, que menciona en sus cuentos y crónicas.
Le gustaba decir : " un argentino no es tal, sin un amigo oriental".

FEDERICO GARCIA LORCA, el irrepetible poeta de Fuente Vaqueros - España - en 1934 llegó de visita a Montevideo, se reunió con amigos del lugar y estrenó su obra teatral "Bodas de Sangre "
Este poeta, nació en Granada, donde murió trágicamente durante la guerra civil.
Fue poeta, dramaturgo, músico y dibujante. Iniciador del neopopularismo, y también integró la "generación del 27 ".
La influencia de Góngora se une en su lírica a la inspiración andaluza. Resulta, entonces, una poesía intensa, compleja, dolorosa, de inigualable riqueza metafórica.
García Lorca le dio nueva vida al romance español, En sus poemas, consigue dar mediante metáforas deslumbrantes, una imagen del pueblo gitano, hechizado por la presencia de la muerte, y sumido en un ámbito de dolor, que es el signo de la raza.

La capital oriental -Montevideo lejana - de calles empedradas en aquellas épocas, por donde los tranvías iban y volvían ordenados y sin prisa. Había cafés y bares en cada esquina céntrica; cines, teatros y grandes librerías, y grandes centros culturales acordes con el nivel y conocimientos generales de su población. La ciudad cautivaba a los visitantes, y no era distinto con estos exponentes de la literatura aquí citados en forma breve. Ese tiempo quedó en el recuerdo, y en las publicaciones de entonces, y las fotografías de color sepia. Aunque como escribió Antonio Machado : "hoy es siempre, todavía ".

RECORDANDO A JOSE DONOSO

,
La sala se llenó antes de la hora indicada por la Editorial para el comienzo de la presentación del libro, con la presencia del escritor renombrado.

Era las nueve, algo menos, de una noche otoñal, y en la calle pasaba un viento fresco y constante, característico de Montevideo.

Adentro del auditorio, el clima era cálido y los invitados, al par que se acomodaban en las butacas, miraban a los lados para descubrir por donde iba a ingresar el escritor chileno.

Adelante, junto a la mesa arreglada para la ocasión, los organizadores se aseguraban de que todo estuviera pronto, y los técnicos en amplificación terminaban de probar el micrófono.

Consultas, idas y venidas de aquellos, hasta que de pronto, entre un grupo de cuatro o cinco personas, entró por el pasillo caminando a pasos largos, vestido de azul, el escritor José Donoso.

Antes de llegar a la mesa y de sentarse acodado a la misma, recibió un aplauso prolongado de parte de los asistentes puestos de pie.

El levantó la vista a su frente, con el aire entre reflexivo y ensimismado de los hombres que piensan; se acomodó en el asiento y esperó que el presentador terminara una reseña breve de su trayectoria y obra, y le reiterara la bienvenida con palabras de aprecio.

Entonces, comenzó a hablar sobre sus libros, deteniéndose más en: "El obsceno pájaro de la noche", quizá para que los presentes descubrieran por sí mismos su libro nuevo: "Donde van a morir los elefantes".

Yo observé a aquel hombre enjuto, de barba rubia y cabellera espesa y cuidada. Escuchaba su voz de timbre agudo, y me convencí de que el escritor se siente mejor escribiendo que hablando.

Cuando llegó el momento de los autógrafos, y a mi turno, abrí el libro flamante en la segunda hoja en blanco, y le alcancé un bolígrafo. El firmó y puso la fecha, me devolvió el lápiz, y solo tuve tiempo de agradecerle porque la hilera de gentes era larga.

Salí a la calle ventosa con un brazo extendido junto al cuerpo y el libro asido por el lomo; ese mismo que veo en el estante, ahora, y el bolígrafo también está allí, sobre el borde de la madera barnizada.

Esperando Libros

,
"...Encuentro lo que no busco..." A.Machado. Proverbios y Cantares.
Todos los meses voy a las librerías. Converso menos que unos años pasados, con los amigos que me reciben contentos como yo, quizá porque nos parece que disponemos de menos tiempo para ello, y eso sea verdad, o no.
Miro los estantes llenos de libros, aunque no están los que procuro. Existen textos de auto ayuda -muchos - y los que refieren a épocas pasadas de este lugar, que tampoco me interesan:..." hoy dista mucho de ayer. Ayer es nunca jamás..." A. Machado.
Procuro algunas obras del galardonado escritor Sergio Pitol, nacido en Puebla (México) y me dicen que aquí nunca han llegado.
Busco un libro específico del escritor argentino Abelardo Castillo, y no hay.
-Nunca lo oí nombrar - me contestó un librero que lleva treinta años trabajando en ese ramo. -Dígame el titulo de algunas de las obras de ese escritor, -agregó- viendo mi expresión de extrañeza.
No hallo un libro de Héctor Tizón, el escritor argentino nacido y radicado en Yala (Jujuy-Argentina).
Hay mucha oferta de libros de autoayuda, y de guerras y revueltas. Yo quiero leer los cuentos excelentes de esos escritores. Entonces, debí encargarlos en el exterior : España, México, Estados Unidos, y hasta en Brasil.
Hace dos meses que estoy a la espera de los libros de Sergio Pitol. El distribuidor no los ha enviado todavía, me avisan de la librería europea.
Yo sigo a la espera. "...El que espera desespera, dice la voz popular..."A. Machado.
No tengo otra alternativa sino la de esperar.

ESCRIBIENDO

,
Trabajo a diario en la escritura de tres cuentos; un poco de tiempo para cada tema, y el tiempo parece no alcanzarme.
Hace un par de meses algo más, que los escribo y corrijo, sin haber avanzado aún hacia la finalización de alguno de esos temas.
Cada vez que retomo la escritura y los releo, encuentro algo para recortar, arreglar o cambiar.
Este género literario -el cuento breve- no es algo fácil para los escritores, y me gusta.
Algunos cuentos son de media cuartilla, otros llegan a diez, y la mayoría son de dos o tres, solamente.
Si este blog a veces no avanza como debería, es porque estoy escribiendo, a la manera de Camilo José Cela, es decir, de puño y letra, con papel, lápiz, y alguna goma cercana que poco uso, por la costumbre de hacer tachaduras.
Al decir de Antonio Machado:..."romero, para ir a Roma, lo importante es caminar...". Así lo hacemos.

SOLEMNIDADES

,
..."yo se que el necio se entierra,
con gran lujo y con gran llanto"...
José Martí. Versos sencillos.

Leyendo -por ventura- una obra del excelente escritor español Ignacio Aldecoa, supe que no le gustaban las solemnidades, las cosas hechas con solemnidad, las cosas solemnes.
A mi tampoco me gustan, nunca me han gustado.
José Ingenieros, escritor argentino, autor de "Las fuerzas morales", entre otras obras, remarcaba que todo hombre mediocre es solemne. Nada tiene valor para éste, si no se hace con solemnidad, lejos de la simplificación.

..."Sencilla, haz una cruz sencilla, carpintero"...escribió el poeta español León Felipe en sus "Versos y oraciones de caminante".

La sencillez no es algo que le sirva a la mediocracia, que la confunde con simpleza, llanura, y gusta del vuelo, de los ornamentos.
La sencillez sería,por lo tanto, algo opuesto, es decir, inherente a los hombres de cultura elevada.
De tal colección de en narrativa, me gustaron: el libro del español Ignacio Aldecoa, y del escritor argentino nacido y residente en Yala(provincia de Jujuy) Héctor Tizón; bastante de la obra de Augusto Monterroso, y como dice el título de un libro de éste escritor: lo demás es silencio.

Antonio Machado, en cuya obra está todo lo que se necesita para aprender y entender nuestro idioma castellano, en una de sus poesías escribió:
..."Prefiere la rima pobre
la asonancia indefinida
cuando nada cuenta el canto
acaso huelgue la rima.

Verso libre, verso libre...
Líbrate mejor, del verso
cuando te esclavice

La rima verbal y pobre
y temporal, es la rica..."

¿ NO HAY NADIE EN LA ACADEMIA ?

,
Nadie contestó aún a mi aldabada.
La di mediante el envío de un correo electrónico a la Real Academia Española (RAE).
Imagino una escena :yo, tras llamar entusiasmado y expectante afuera luego del anuncio, esperando en vano, aunque sin perder la alegría porque al final, con respeto y delicadeza, puse en conocimiento de la Institución mayor de nuestra lengua, la existencia de este blog y sus finalidades que están expresadas en una de las primeras crónicas que lo componen.
El correo fue enviado el 6 de noviembre de 2008.
Yo cumplí mi parte. Al decir de García Lorca en uno de sus romances: ..."Me porté como quién soy..." en mi caso, como un oriental legítimo, (Oriental, por ser de la República Oriental del Uruguay).
Lo de "aldabada", va por las letras del poeta español Antonio Machado, en: "La casa de Alvargonzález", parte II, titulado:"El viajero": ..."Los dos hermanos oyeron, una aldabada en la puerta..."
Alguien me dijo que quizá en la Academia no le hagan caso a los correos electrónicos.
No hago conjeturas, prefiero la realidad: el envío del correo, y el silencio del otro lado.
Comento esta situación y cada cual sacará sus conclusiones.
Yo tengo las mías.